Los empresarios argentinos en Punta del Este, preocupados por el efecto del dólar turista

En el parador La Choza de José Ignacio, donde se jactan de tener una de las mejores vistas del atardecer esteño, todavía hay pilotes de madera apilados sobre la arena. Como cada diciembre, los carpinteros están levantando otra vez el bar de playa por donde pasan casi 2.000 personas por día en las cuatro semanas más intensas del calendario de la costa uruguaya. Porque en Punta del Este y alrededores, la temporada de verano empieza poco antes de Año Nuevo y languidece después del 15 de enero. Una ventana efímera determinante para quienes trabajan en negocios vinculados al turismo. Para ellos, este año hay una presión adicional: ruegan que la implementación del impuesto del 30% a las compras con tarjeta en el exterior para los argentinos no impacte en la afluencia de visitantes y el consumo.

“Tenemos miedo. O, más bien, incertidumbre”, dice y se corrige Matías Lodeiro Martínez, director de operaciones de La Choza y uno de los tantos argentinos con emprendimientos que sólo trabajan en esta época. “Teniendo en cuenta que la mayor parte de nuestro público viene de Argentina, no sabemos si vamos a poder mantener los números de temporadas anteriores”, afirma. 

A pocas cuadras de allí, el reconocido chef Fernando Trocca está al frente de Mostrador Santa Teresita, el restaurante que abre cada verano desde hace siete años. Mientras recibe a los primeros clientes de la temporada, asegura que por el momento no percibe menos movimiento que en otros años. “Yo ya estoy curtido. Como argentino, sé que no me puedo amargar por cada cosa que pase porque si no, no emprendés nada. No te queda otra que hacer tu trabajo lo mejor que puedas, confiar en eso y seguir adelante”, opina.

El chef Fernando Trocca en su restaurante Mostrador Santa Teresita en José Ignacio, Uruguay (Claudio Arena – Gentileza Ford)

En Santa Teresita se puede comprar comida para llevar o consumir en el lugar y se cobra por tamaño del plato o por kilo. Un plato chico cuesta 700 pesos uruguayos y uno grande, 800, lo que para un argentino representa entre 1.100 y 1.300 pesos si se paga en efectivo. Pagando con tarjeta de crédito con el nuevo impuesto, el valor ascendería a 1.400 y casi 1.700, sin bebidas.

Los argentinos que trabajan en el sector inmobiliario cuentan con la ventaja de que muchos alquileres se cerraron con anticipación, antes de que se anunciaran las nuevas medidas económicas. Sin embargo, estiman que habrá una merma en el segmento con menor poder adquisitivo. «El target de propiedades de mediano o bajo costo es el del público que no va a venir o restringirá su consumo», afirma Alejandra Covello, de Covello Propiedades. También observa que «hay propietarios que en lugar de venir alquilaron sus casas o departamentos para poder pagar las expensas con ese ingreso». En esta perspectiva coincide Gastón Marquevich, socio de Optimum Capital, la firma que desarrolló el complejo de lujo Las Cárcavas de José Ignacio, donde alquilar un bungalow con dos dormitorios cuesta 1.900 Dólares por día. «La gente que veranea acá no va a tener problemas por el 30% adicional porque hasta tiene tarjetas de bancos uruguayos o cuentas en el exterior», señala. 

Alejandra Covello, de Covello Propiedades, dice que hay más propietarios que pusieron sus casas en alquiler para pagar las expensas. (Guillermo Rodriguez Adami)

En el rubro hotelero, el argentino Adolfo Suaya, dueño de Casa Suaya, también espera una temporada sin mayores altibajos, aunque reconoce un incremento de turistas brasileños por sobre los argentinos. En la recepción del complejo, además, cuentan que recibieron llamadas de clientes que pidieron pagar sus reservas de manera anticipada para evitar el nuevo impuesto antes de la sanción de la ley.

El empresario argentino Adolfo Suaya en Casa Suaya, su hotel de José Ignacio, Uruguay.

En el caso de las empresas que invierten en acciones promocionales en temporada, el panorama es mejor para las compañías más grandes que, al tener mayores recursos, pueden resistir los vaivenes económicos. “Nuestros planes se van a ejecutar de acuerdo con lo que se proyectó, más allá del contexto que se esté viviendo, porque debemos estar cerca de nuestros clientes como siempre lo hicimos”, dice Rosario Ariganello, gerente de medios de Ford Argentina. Esta marca, asociada con otra de indumentaria, Herencia Custom Garage, organiza cada enero una travesía por las rutas esteñas con motos y propietarios del clásico Mustang, que convoca a un centenar de fanáticos y celebridades. Otro nicho que no parece sufrir el efecto «Dólar turista». Para muchos otros, Punta quedará este año un poco más lejos.

Punta del Este. Enviada especial

AS

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