Por qué el aumento del trading minorista puede ser señal de una nueva manía

UNA INDUSTRIA PROMETEDORA

La pandemia de coronavirus puso a la economía global de rodillas. El repentino paro de la actividad se extendió a todos los aspectos de la vida cotidiana, desde los viajes, hasta la educación y el comercio minorista. Por si fuera poco, las medidas de distanciamiento social, ordenadas por diversos gobiernos en un intento desesperado por aplanar la curva de contagios de COVID-19, también impactaron a otro aspecto de nuestro día a día: los deportes profesionales.

Con una gran popularidad, los deportes profesionales atraen a una masa de personas alrededor del mundo, desde los fanáticos que acompañan a su equipo favorito en sus estadios, hasta los que están dispuestos a apostar su dinero en los resultados. Por su parte, la industria de las apuestas deportivas en los Estados Unidos, desde el fin de su prohibición fuera del estado de Nevada en el 2018, ha manejado más de 20.000 millones de dólares en apuestas, generando ingresos de más de 1,5 mil millones de dólares por año.

No hace falta decir que esa es una gran cantidad de capital circulando por fuera de los mercados financieros tradicionales y, como si no fuera suficiente, el banco estadounidense, Morgan Stanley, ha llegado a predecir que la industria superará los 8 mil millones de dólares en ingresos anuales tan pronto como en el 2025.

UN POCO DE CONTEXTO

En marzo de 2020, cuando las ligas deportivas alrededor del globo comenzaron a suspender sus operaciones a causa de las restricciones implementadas para mitigar la propagación del virus, algo peculiar comenzó a tomar forma en los mercados financieros. Los 22 mil millones de dólares en apuestas desde el 2018 en los Estados Unidos tenían que encontrar un nuevo destino y equilibrio en el inédito contexto pandémico.

Sin embargo, aún hacia finales de marzo, los mercados financieros estaban prácticamente desgastados, con diversas empresas en busca inmediata de efectivo y otras al borde de la bancarrota. Fue en ese entonces que la Reserva Federal comenzó a inundar el sistema financiero con más de 3 billones de dólares en estímulos, mientras que el Tesoro estadounidense se encargó de lanzar el mayor paquete de apoyo económico para empresas e individuos de toda la historia. Las acciones del gobierno y la Fed lograron inyectar más de 6 billones de dólares en la economía, en un esfuerzo por contrarrestar los efectos de la peor crisis desde la Gran Depresión.

Recomendado por Daniel Castaño

Guía sobre las principales lecciones de trading del 2020

Descargar mi guía

BALANCE GENERAL DE LA RESERVA FEDERAL – TODOS LOS ACTIVOS (DICIEMBRE, 2006 A OCTUBRE, 2020)

De esta manera, con la pausa de las ligas y las apuestas deportivas, y los toques de queda, muchas personas -incluyendo algunas que leen esta redacción- pusieron su atención en los mercados financieros. Los datos no mienten, según diversas encuestas, alrededor de un 20% de los individuos que recibieron beneficios de desempleo durante la pandemia trasladaron esos recursos a los mercados financieros estadounidenses.

INVERTIR: ¿LA NUEVA FORMA DE AHORRAR?

La lucha contra la crisis económica engendró un apetito especulativo poco convencional. En el contexto de estímulos inéditos, el comportamiento psicológico de los estadounidense comenzó a cambiar drásticamente. La expansión monetaria y fiscal alteró la forma en que los personas perciben la inversión y el ahorro.

Mientras que el apoyo fiscal ha motivado a los consumidores e inversores a inyectar el capital de vuelta al sistema financiero, el compromiso de la Reserva Federal de mantener su tasa de referencia anclada cerca del cero por ciento hasta el 2023, ha provocado que los tipos de interés reales caigan en picada y que el “costo de capital” se vuelva extremadamente barato. Por lo tanto, ¿de qué sirve mantener el dinero en una cuenta de ahorros con la tasa de interés tan baja?

Al final del día, ese es el deseo de la Reserva Federal. El banco central quiere que los estadounidenses gasten su dinero ahora, ya sea por medio del consumo y/o la inversión, en vez de ahorrar a la espera de la reactivación económica. En este contexto, incontables personas han respondido a este incentivo, así sea de manera subconsciente, y han decidido que consumir e invertir ahora es mucho más prudente que llenarse los bolsillos para el futuro.

Abre tu cuenta demo con IG y pon a prubea tu conocimiento sobre los mercados financieros

UNA NUEVA OLEADA DE OPERADORES

Este escenario ha atraído a una oleada de nuevos operadores minoristas a los mercados financieros. Una vez más los datos no mienten: Robinhood, la aplicación de corretaje popular entre los inversores más jóvenes debido a sus servicios libre de comisiones, entre otros factores, ha sido testigo de cómo sus cuentas totales se han disparado a 13 millones desde los 10 millones durante la pandemia de COVID-19. Los nuevos clientes suelen ser novatos en los mercados, y la empresa informó que más de la mitad de ellos nunca habían abierto una cuenta de corretaje.

Pese al éxito de Robinhood, las empresas de corretaje tradicionales de los Estados Unidos como TD Ameritrade y Charles Shwab, entre otros, han creado más de un millón de cuentas en el primer trimestre del 2020, un crecimiento de más del 4,0% en relación con el mismo periodo del año previo.

FONDOS DE DINERO DE INVERSORES MINORISTAS (ABRIL, 2010 A ABRIL, 2020)

Demás está decir que los nuevos operadores minoristas han disfrutado de grandes ganancias durante el 2020. Desde que las acciones tocaron fondo hacia finales de marzo, la bolsa estadounidense se ha disparado cerca de un 60%. Sin embargo, si la historia sirve de guía, las fuertes subidas verticales de Wall Street invitan a la cautela, aunque muchos analistas todavía creen que a la bolsa le sobra combustible alcista para continuar avanzando en el 2021.

Escrito por Daniel Castaño, Equipo de Investigación de DailyFX en español; y Christpher Vecchio, CFA, estratega senior de DailyFX.com

Leave a Reply